La medicina celular o celuloterapia nos permite, por medio de la aplicación de células específicas de alto poder vital, transformar aquellos órganos enfermos en proceso de envejecimiento, en órganos sanos y con gran capacidad de trabajo:

Estas células pueden incorporarse al organismo mediante inyecciones o en forma oral. Una vez dentro del organismo el sistema inmunológico se encarga del reconocimiento y procesamiento de estos compuestos biológicos, a partir de ese reconocimiento comienza el traslado hacia el órgano a reparar.

Estos compuestos biológicos, también llamados micro implantes, llevan un código postal que le permite llegar al lugar preciso.

Así es como las células nuevas llegan al órgano que se encuentra en problemas y que debe ser reparado y comienza a multiplicarse pues son ellas quienes toman el control al venir con toda la energía de una célula joven.